Un chico bueno

jueves, 30 de abril de 2009

Antes yo era un niño bueno, muy bueno, demasiado bueno, el resultado de haber sido criado por mujeres.

¿Que era yo en ese entonces? Un sobreviviente, solo un pequeño niño perdido.

Debido al divorcio de mis padres, se me otorgo el papel del: “hombre de la casa”, unicamente como mero titulo, por que en realidad nunca mantuve a mi madre o a mi hermana. Se me inculco que debía comportarme como un hombrecito, tomar las riendas, dar la cara por mi madre; perdí mi infancia en preocupaciones, sintiéndome mucho más maduro que los demás chiquillos que perdían el tiempo en tontos juegos. Obviemos esto, mi mente estaba en shock, totalmente perdido, me aferraba a cualquier concepto que me asegurara éxito, tenia que ser un hombre, un gran hombre.

Fui educado para ser el hombre al que las mujeres “supuestamente” quieren: amable, siempre dispuesto a realizar CUALQUIER cosa por su mujer, detallista hasta el extremo, respetuoso hasta la castidad, aquel hombre cuya mujer siempre tiene la razón, y que vive para complacerla, resumiendo: un tapete.

Demonios ¡Que gran hombrecito era yo! ¡Era yo la pareja ideal para cualquier mujer! ¡El hombre de sus sueños! ¡Las mujeres se pelearían por mi cuando yo creciera! Y yo podría escoger a la mejor entre todas.

Obviamente, esto nunca paso. Con los años la frustración fue creciendo ¿Como es que las mujeres no podían darse cuenta de mi existencia? ¡Si soy el hombre ideal! Eran ellas las que estaban mal, saliendo con patanes que solo querían manosearlas, pero yo era diferente, yo las respetaría SIEMPRE, que mujeres tan tontas, algún día se darán cuenta de lo estúpidas que fueron.

Crecí fuertemente marcado por esta frase de mi madre: “nunca te propases con una mujer, debes respetarla siempre”.

Este concepto de primera vista parece bueno.

Pero yo lo entendí mal, era yo tan pequeño. Así quedo: Las mujeres son criaturitas castas y virginales, no sienten placer cuando un hombre las toca sin pedir permiso, se sienten agredidas, debe existir un fuerte compromiso previo para llegar a esa intimidad. Y si las mujeres me dejan tocarlas, ME ESTÁN HACIENDO UN FAVOR.

Que mamadas, que mamadas ¿Es mi culpa? Ya tenia yo siete años, edad más que suficiente para ser hombre; si, debe ser mi culpa, yo la cague, perdónenme todas las mujeres que se quedaron esperando un beso mio ¿Por que no me lo pidieron? ¿No entienden que es una falta de respeto el que yo pida un beso? Ni pensar en robarlo...

Un chico bueno. Si, que gran hombre era yo, era yo super maduro, los demás eran niños jugando, y las mujeres eran chiquillas que no podían reconocerme como el gran hombre que era yo.

Ya no soy un chico bueno, tampoco soy un patán, soy una “buena captura”, aun que aun no lo proyecte bien en mi día a día; entiendo que las mujeres también tienen deseos, y no “ME HACEN UN FAVOR” si deciden estar conmigo, sino que estarán conmigo por que quieren. Y esto lo hice yo solo, es mi logro; este hecho, y las personas que me conocieron antes, y que cuando me vuelven a ver, me dicen que ahora brillo; son las cosas que me recuerdan que ya estoy camino de volverme un VERDADERO hombre. Me siento feliz, pero nunca me sentiré satisfecho.

Nadie me inculco defender las cosas en las que YO creo, toda mi vida luche por alcanzar el ideal de alguien más. Pero...


To your mother and father. Feel free to blame them for everything that's wrong with you, but don't forget to give them credit for everything that's right.

Neil Strauss



No lo hicieron tan mal, hay que admitirlo, pudo haber estado mucho peor.

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