Como te extraño mensa

sábado, 29 de agosto de 2009


Tres semanas sin ver a la ropavejera, tres sin llamarle por teléfono, dos sin saber NADA de ella...

¿Un triunfo? Tal vez...
¿Entonces por que me siento perdido y desamparado?
Me digo a mi mismo, que podría tener a cualquiera, a la que yo quisiera, tantas mujeres se me quedan mirando en la calle (sigh) y voltean hacia otro lado cuando me doy cuenta, algunas son bonitas, más bonitas que ella. Que soy joven, que aun me falta andar mucho, que de todos modos ni ella ni ninguna otra es parte del plan.
Y aun así, lo único que deseo este sábado es verla, deseo desesperadamente coger el móvil y llamarle, preguntarle que se ha hecho, si me ha extrañado, si alguien más la ha hecho reír como yo lo hacia, saber como esta, pedirle que salga conmigo... ¿Para que? ¿Para que me diga que no puede?

Ni siquiera el maldito trabajo, que es lo que me ha permitido sobrevivir tanto tiempo, logra distraerme hoy; Tendré mi primera reunión con el comité revisor de mi documento de titulación el viernes, eso debería ser un motivo mayor de alegría, "un paso más a la conclusión de un ciclo en mi vida" ¡Ja!, Ni siquiera eso me alegra.

Todo esta mal ¡TODO! Todo... Solo quiero oler frambuesas otra vez ¡Solo quiero pertenecer a alguien!

4 Comments:

URBANA said...

andamos mal.... uno pertenece asi mismo.... una pelí: simplemente no te quiere,te ayudaría mucho...amí me ayudo!

vi tu post en mi blog...si q me dí un buen tiempo de vacaciones bloggeras... las cosas se dan x algo, hasta de los errores se aprende pa las situaciones futuras!

buena vibra....Gissela

Espérame en Siberia said...

Amorcito, no le podemos pertenecer a nadie. Si no, imagínate qué tragedia.
Me alegra saber que estás por titularte, de verdad. Es un paso gigantesco :)

Espero que todo vaya pintando mejor con el paso de los días. Te mando un abrazo enorme desde estos parajes ;D

Muá.

Anne De Lenclós said...

Me paso por aqui y me ha gustado tu blog, Creo que aunque hasta el que no lo acepta, quiere pertenecer a alguien, * ( Y no en el aspecto posesivo dramatico)€ supongo que es algo natural, a veces es hasta bonito esa euforia que te carcome por dentro del querer ver a esa persona y estarla pensando.

Espérame en Siberia said...

Síiii, Tokio Blues es una verdadera joya. Aunque, debo admitir, que me cautivó muchísimo más "Sputnik, mi amor". No sé bien por qué, todavía.

Espero que la lectura sea un vicio que nunca dejes de lado, cariño.

Un beso.