The Loner

jueves, 20 de agosto de 2009


Me siento solo, bastante solo. Esa soledad que se lleva por dentro, la que se siente aunque estés rodeado de gente.

Se siente bien, me siento cómodo conmigo mismo. Es como tomarse una pausa, solo yo y yo, discutiendo lo que nos trajo a este punto, recordándonos los objetivos finales, que aun no alcanzamos, y elaborando los planes que nos llevaran hacia ellos.

Esta soledad, a veces, me trae una sensación de libertad... Como si algo acabara de empezar, como si abriera el telón de una nueva escena, como descubrir una puerta a un jardín secreto.

Alzo la cara hacia el cielo más a menudo y siento que falta mucho para alcanzarlo, aunque también siento, que de todos modos hay que hacerlo.

En ocasiones, al salir del trabajo, oler la tarde, observar el cielo, y encontrarme rodeado de gente, me parece haber entrado a una película, un absurdo, pero emocionante, monologo en el que yo soy el protagonista, y el resto de la gente son solo extras.

Natalia Lafourcade pone el Soundtrack de este monologo.



Especialmente esta canción

Off The record: Ayer descubri que Natalia Lafourcade nacio cuatro días despues que yo.

1 Comment:

Espérame en Siberia said...

Mi Mario me enseñó a preguntarme qué viene después de la soledad. Y lo maravilloso es que después de la soledad, el abanico de posibilidades es eterno. Grande como el Sol.
Qué bueno que aprendas a vivir tu soledad, a gozarla. Porque la gente tiende a pensar que la soledad y el aislamiento son el mismo concepto. Y ya sabemos que no es así. No hay que temerle a la soledad.

Un abrazo inmenso.