¡Lo hice!

martes, 23 de marzo de 2010

¡Si lo hice!

Ayer le hable a S dispuesto a todo, fue un poco difícil, ya que el mero hecho de escuchar su voz me pone de buenas, pero en fin, resulto que estaba cerca de mi, así que siempre si pude decirle las cosas de frente.

Caí en mis viejos esquemas, trate de hacerla sonreír, de hacerla sentirse feliz conmigo y situarla en el momento presente. Me tomo tiempo armarme de valor.

Le dije:

"S, me pediste tiempo, y para mi es duro. El saber que ya no puedo besarte, que ya no puedo abrazarte, y me he dado cuenta que cada vez que lo intento, lo único que logro es que te sientas presionada, así que he pensado que lo mejor es que yo también me aleje un tiempo de ti, dejarte libre, para que puedas aclarar tu cabeza y tus sentimientos, para que decidas si quieres estar conmigo o no.

No es un adiós S, lo estoy apostando todo, todo lo que hemos logrado juntos, y tengo mucho miedo, de que al final nunca me llames, de que decidas que siempre no valgo la pena, me lo juego todo.

Y esto no esta bien, no quiero presionarte, ni perseguir a alguien que ni siquiera tiene claro lo que quiere de mi.

Asi que dejo la decisión en tus manos, cuando decidas que me quieres, llámame"

S me volvió a explicar lo que ya me ha repetido varias veces:

"No me siento completa, como para ofrecer algo de calidad, primero que nada necesito librarme de mis miedos, de mis fantasmas" y etc. imagínense el resto.

Y lloro. No se porque. Lloraba y me decia: "No quiero lastimarte".

Me dijo "Te quiero", pero esta vez no se lo dije yo primero, no fue una respuesta, fue una declaración.

Me abrazo fuerte, muy fuerte, no me dejaba ir.

Escribí nuestros nombres en sus senos.

Y me dejo marchar.

Así me dejo salir de su vida.

Así me separe de mi compañera, de mi confidente, de mi aliada.

Pienso que no me va a llamar nunca jamas, que me dejara olvidarle, y que me olvidara, y aun así, aun así, no pierdo la esperanza, me odio, no pierdo la esperanza de que algún día me llame y me reclame para si.

Quisiera dejar de pensar que me llamara, que me salvara.

Sobreviviré (como siempre), aun así, el que yo sepa esto, no significa que duela menos.

Ya no soy el ropavejero.

1 Comment:

Ángelus said...

Ya no se si pegarte o llorar contigo... allà tú.

Yo voy a estar aquí, como siempre.

Bechitos!!