Espiritu aventurero

martes, 4 de mayo de 2010


Ya me dio asco el post anterior... Ya chole con mi pinche depresión de mierda.

El fin de semana pasado, complete, con algunos amigos, el Chontalcoatlán, un rió subterráneo a 40 minutos de Cuernavaca, la parte que se ve en la foto es llamada "la claraboya".

Una caminata de 3 kilometros a una temperatura ambiente de 36 grados centigrados, seguida de una bajada por un borde prácticamente vertical, sosteniéndose de un cable de acero, y al final una escalera oxidada; todo eso para llegar a la entrada a la caverna.

El tramo dentro de la caverna es IMPRESIONANTE, techos altísimos, cámaras enormes. Y no te importa estar siempre mojado, o golpearte por dar un paso en falso sobre una piedra demasiado resbalosa... Es bello.

Acampamos una noche, en una playa cerca de la claraboya, para continuar con el siguiente tramo al día siguiente, mal desayunados, cansados, mojados, sedientos, ver la luz del sol otra vez, es casi como volver a nacer, y así es como me siento: renacido.

Me siento una nueva persona, estoy listo para lo que venga ¡Motivado! Con muchísimos ánimos, no mas lamentaciones.

1 Comment:

Espérame en Siberia said...

¡Pero qué alegría me da por ti! Ya era hora de que empezaras una nueva vida. Nunca es tarde para empezar de cero, cariño.

Mis mejores vibras para esta nueva etapa, y que todo salga de maravilla.

Muchos besos :)